La Cascada, monumento en Ereván

En pleno corazón de la ciudad de Ereván, capital de Armenia, nos encontramos con un curioso monumento, cuya construcción se inició en el año 1970 y que aun hoy permanece inconcluso, pero no por ello es menos espectacular: La Cascada.

Este proyecto nació durante la Era Comunista, y fue uno de los más ambiciosos proyectos llevados a cabo en Armenia, pero al llegar el fin del comunismo, la mermada economía del país no permitió continuar con las obras, dejando sus fuentes y escalinatas a medio terminar.

Construida con mármol blanco, la Cascada es un lugar que, aparte de su lado estético, ofrece unas magníficas vistas del centro de la ciudad, y si subimos hasta la parte más alta, podremos hacerlo mientras tomamos una Kilikia. Unas escaleras mecánicas dan acceso a cada una de sus plantas, siendo la última de ellas un mirador desde el que se puede ver la ciudad, y más allá el Monte Ararat.

En el mirador se levanta un monumento, un obelisco en honor de los caídos durante la Gran Guerra Patria, entre los años 1941 y 1945, en la que armenios y alemanes cruzaron sus armas. En la parte trasera del mismo se encuentra el Parque de la Victoria, donde otro monumento homenajea a la misma Armenia.

En el año 2000, las obras de construcción de la Cascada comenzaron de nuevo, esta vez de la mano de Gerard Cafesjian, quien además donó la escultura de un gato negro realizada por Fernando Botero, que ahora adorna el monumento. Otras obras de arte internacionales adornan las escalinatas de la Cascada, muchas de ellas de autores latinoamericanos, lo que la convierte en uno de sus más internacionales monumentos.

Foto vía: gonewiththebackpack

Fuente http://viajeaeuropadeleste.com/

Galeria de fotos

Compárte para que tus amigos lo vean
Share