El PALACIO DE Los DADIANI

Es un museo que ocupa la antigua residencia de la familia más importante de Samegrelo: Los Dadiani. El palacio fue construido en el siglo XIX por el arquitecto Edvick Rise y contiene una colección de objetos de la dinastía que gobernó la provincia desde el siglo XI compuesta de cuadros, armas, libros antiguos, mobiliario de estilo francés o lámparas. Estaban emparentados con Napoleón y la pieza más importante es una de las tres efigies de bronce que existen del emperador corso en el mundo.

La provincia de Samegrelo oculta joyas que la mayoría de los viajeros desconocen. La región está poco desarrollada turísticamente y es difícil llegar a estos lugares con transporte público. Sin embargo, el equipo del Hostel Zugdidi se ha propuesto desnudar sus encantos y siempre que hay demanda (3-4 personas) organizan tours de un día por los lugares más increíbles. No son caros ya que por 70 laris por persona te dan una vuelta de 200 kilómetros. La excursión comienza en el mercado agrícola de Senaki. El clima húmedo y cálido de Samegrelo hace que sea un auténtico vergel y en el bazar de este pueblo se encuentran todas sus delicatesen reunidas. Perderse por sus puestos es un espectáculo visual, con sus frutas multicolor perfectamente ordenadas, vino casero, hierbas aromáticas y su famoso queso Sulguni. Después, la visita continúa a un lugar que no parece de este mundo: Los manantiales sulforosos de Nokalakevi. El gua brota a altas temperaturas y el olor a azufre lo invade todo en uno entorno dominado por bosques y el ría Tekhura. A poca distancia se encuentran las ruinas de la Fortaleza de Nokalakevi, una de las ciudades más antiguas y poderosas del antiguo Reino de Cólquida, que ocupa cerca de 20 hectáreas. La excursión continúa hacia uno de los iconos espirituales de Oeste de Georgia: El monasterio de Martvili Chkondidi (s.VII). Su interior está repleto de murales y dicen que el lugar ya era sagrado en tiempos precristianos. Según cuentan, hace tiempo hubo un viejo roble que era venerado por los lugareños como símbolo de la fertilidad. Con la llegada de la doctrina de Jesús lo talaron y consturuyeron un nuevo templo sobre sus raíces. El siguiente punto de la ruta es el Cañon del Rachkhas. Se trata de un lugar idílico, rodeado de vegetación, cascadas y una estrecha garganta por la que se abre paso un río de aguas critalinas. La guinda a un día de película lo marca la vista al Monasterio de Salkhino. Aquí se encuentra la residencia del patriarca y dicen que se produce uno de los mejores vinos de Georgia a la manera tradicional. El santuario está rodeado de viñedos y montañas. Con XVIII donde os darán a probar algunos de sus elixires sagrados. Por cierto, no están a la venta.

 

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